Dice el refrán que la música amansa a las fieras, pero igual de cierto es que, para los amantes de la música, bien quisiéramos ser desde leones hasta osos pardos con tal de escuchar nuestros temas favoritos a cada momento. Hay días que todos tenemos esa canción que no podemos quitarnos de la cabeza ni dejar de tararear. A veces son canciones que nada tienen que ver con nuestros gustos, pero otras…¡ay otras! esas que nos sacan la Tina Turner que llevamos dentro.
O qué decir de los ritmos que nos dan buen rollo, nos acompañan cuando estamos haciendo cosas por casa y, por qué no, también nos hacen bailar ‘La chica ye-yé’ hasta con nuestra mascota. Pero, ¿sabes cómo puedes vivir en casa rodeado de tu banda sonora preferida? Pues ni más ni menos que con el clásico hilo musical. Esta tecnología llegó a España allá por los años 60 para quedarse en las viviendas más modernas. Mucho ha llovido desde entonces, pero siendo sensatos, algo tan bueno no puede perder su origen. Ese mismo hilo musical sesentero que daba marcha a los guateques son ahora versiones mejoradas tanto para el deleite de la música más moderna como para los que disfrutan de los grandes clásicos.
Para tenerlo en casa puedes contactar con un instalador, pero si eres un manitas, el sistema más económico es instalar una línea común para toda la casa desde un amplificador con una salida de alto voltaje. Hay tiendas que al mismo tiempo que te venden el material te pueden hacer un esquema de cómo se monta. Como no todos los que viven en casa querrán escuchar ese tema que para ti es tan especial, deberás instalar en cada habitación un potenciómetro, con su respectivo altavoz. Desde que llegó el Wifi a nuestra vida, todo se vuelve más sencillo, así que dale uso para que, a golpe de click y desde tu dispositivo móvil, puedas dar ese ambiente que buscas siempre que te apetezca.
De mejor calidad, más discretos, con paneles de control más modernos, con conexión inhalámbrica… hay una gran variedad de recursos tecnológicos para que tú solito te montes todo un musical al más puro estilo Broadway. Para mayores, para jóvenes, para niños. Roqueros, metaleros, amantes del pop y bailarines del Cha cha chá. Cuando estás leyendo, cocinando, en la ducha o practicando yoga. Rodearse de notas musicales siempre nos aporta algo a todos. Decía Tolstoi que la música es la taquigrafía de la emoción y nosotros te animamos, como es costumbre, a que navegues por internet y descubras cómo hacer que la música active el ritmo y las emociones que llevas dentro.
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